sábado, 16 de octubre de 2010

HÉROES DEL SILENCIO


En esto que el Casas, no el del Plus sino el franchute, va y entre tantos "bla, bla, bla" dice que "el torero ha dejado de ser héroe, para ser insultado, ninguneado y vilipendiado". No señorito Simón, el torero para muchos aficionados no ha dejado de ser héroe, lo ha dejado de ser para muchos fariseos que están comiendo de esto y que se desacreditan con sus hechos.

Hace algún tiempo, me presentaron al mozo de espadas de una figura consagrada por la taurinería del pesebre, nacido en un pueblo con nombre de whiskey caro. El mozo con su bien educado verbo sudámericano, me relataba lo bien vestido que tenía a su matador y como mantenía sus útiles de trabajo. En un momento dado, le dí un giro a la conversación y le dije que gastarían mucho reflex con tanto varetazo suelto, el buen hombre sorprendido me comentó que su matador no gastaba de eso.

Ayer, cuando ví a Serafín Marín y más tarde le leí -"La segunda vez que he entrado a matar me he pegado un golpe fortísimo en la muleta y me duele horrores. Tengo una bola en la mano y casi no podía con la espada. Luego en el quinto había veces que por lo de la mano no podía con los trastos, me pesaban y casi no podía moverlos"-, me acordé del reflex y de los héroes, sobre todo de los héroes del silencio, que nada tienen que ver con Enrique Bunbury, sino con los del alma de los aficionados, que también la tenemos, pero que nos la tienen que ganar.

No hay comentarios: